* Delmi Arriaza Pontaza
* Universidad de San Carlos de Guatemala
* delmi.arriaza@gmail.com
Las actuales elecciones generales para cambio de gobierno no nos dejaron más que escoger entre los rostros diferentes de una misma propuesta económica que apuesta a más de lo mismo y con más fuerza. Así, mientras ellos avanzan, los rasgos de democracia se nos desvanecen y si no, ¿Por qué un militar de presidente y quince años postergados de los acuerdos de paz que este mismo firmó? ¿Por qué se impulsa la inversión de empresas transnacionales? ¿Por qué no se escucha la voz de los pueblos que han dicho no al saqueo de los recursos?
Estas actividadades económicas de gran impacto ambiental y social (como la Minería Química de Metales, la Generación Hidroeléctrica, Extracción Petrolera y los Asuntos Agrarios), aun se rigen para Guatemala bajo las leyes creadas en el gobierno golpista de Arana Osorio, quien derrocara junto a Castillo Armas -con la abierta intervención del gobierno de los Estados Unidos y su central de Inteligencia- a Jacobo Arbenz Guzmán; mismas que fueron escritas y leídas para nosotros a manera de “discurso oficial en idioma inglés”. Actualmente, garantizan ganancias millonarias, los precios más altos de los mercados de valor en Nueva York, Toronto y Londres. A nivel nacional, las familias que impulsan este modelo de economía, son fáciles de recordar pues tanto Álvaro Arzú como Oscar Berger fueron presidentes de la República. Wendy Widmann, fue primera dama, al lado de Berger. Son estos ex presidentes, a quienes se les reconoce –entre otras maniobras- la actual Ley de Telecomunicaciones (decreto No. 433) y la privatización de la Telefonía Nacional-1998/Arzú- y la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos que hizo accesibles otros bienes del Estado como lo son la Tierra, la generación, y distribución energética y extracción de recursos minerales y petróleo. En el caso particular de Álvaro Arzú, también se le reconoce por su trayectoria política en las juventudes del Movimiento de Liberación Nacional -MLN- y a la familia de Wendy Widmann la hemos vuelto a recordar con el conflicto de tierras que subyace en el Valle del Polochic y recientes desalojos violentos, cortesía del Ingenio Chabil Utzaj. A nivel comunitario, genera desalojos violentos, compras forzadas de tierra a comunidades empobrecidas que terminan desplazándose y migrando constantemente en búsqueda de alternativas económicas y para huir de la presión de la violencia. A nivel Nacional, los que emprenden estas empresas son socios ideológicos de los candidatos que compitieron en las actuales elecciones presidenciales. El despojo vuelve a ser, pero hoy en el rostro visible del nuevo gobierno, del viejo conocido -¿General retirado?- Otto Pérez Molina.
Read the rest of this entry »